
Mito
¿Tu piel se acostumbra a los productos?
Tu piel no se vuelve inmune a un ingrediente. Lo que suele cambiar es la expectativa, la estación o la propia piel.
Es la razón número uno por la que se abandona un producto que estaba funcionando. Merece la pena separar lo que de verdad pasa.
El salto del principio
El cambio más espectacular de casi cualquier producto es el de las primeras semanas, porque es cuando se corrige lo que estaba peor. A partir de ahí el efecto no desaparece: se mantiene. Que deje de mejorar a la misma velocidad no es lo mismo que dejar de funcionar.
Lo que sí cambia de verdad
Cambia el clima, cambia tu ciclo, cambia el estrés y cambia tu piel con los años. Una crema que era perfecta en junio puede quedarse corta en enero, y eso no es que la piel se haya acostumbrado: es que las condiciones son otras.
La excepción real
Con los retinoides sí existe una adaptación, la retinización: tu piel deja de irritarse con lo que al principio la irritaba. Ojo, es tolerancia a la irritación, no pérdida de eficacia. Que ya no te descame es buena señal, no la señal de que ha dejado de servir.
Qué hacer con esto
- ·Antes de cambiar de producto, comprueba si lo has usado con constancia las últimas semanas
- ·Dale a un activo entre 8 y 12 semanas antes de juzgarlo
- ·Si algo dejó de irte, mira primero qué ha cambiado alrededor: estación, ciclo, descanso
- ·Cambia de una cosa cada vez, o no sabrás cuál era
¿Y en tu piel?
Analizo tus productos y lo que me cuentas cada día para decirte qué te está funcionando.
Ver mi análisisInfo educativa. No sustituye la recomendación médica.